miércoles, 16 de octubre de 2019

Gozleme o pan plano relleno de queso feta (receta turca)

Hoy os quiero compartir una receta que me trae muchas nostalgia, pues era la favorita de mi padre, y muchos domingos se levantaba desde temprano a trastear en la cocina, para luego sorprendernos con unos maravillosos gozleme. La receta es de origen turco, aunque en Bulgaria se hace y se vende en muchos lugares, sobre todos puestos callejeros.


El gozleme es una tortilla o pan plano relleno de queso feta, o espinacas y queso o patata o muchas otras cosas, pero digamos que el clásico va relleno de queso feta y es el que siempre hacemos en casa.

Esta receta se la dedico a mi padre <3

Es bastante fácil de hacer y lo mejor de todo es que no hay que encender el horno.

Ingredientes para unos 12 gozleme

 500 gr de harina
20 gr de levadura fresca
120 ml de leche templada
120 ml de agua templada
4 cucharadas de aove
1 cucharada de azúcar
1 cdta de sal.

Relleno:
queso feta y mantequilla derretida, cantidad necesaria

Disolver la levadura en el agua templada junto con la cucharada de azúcar y una cucharada de harina.

Dejar que haga pompas. Poner la harina en un bowl y agregar todos los ingredientes, amasar hasta obtener una masa suave, dejar levar hasta que duplique el volumen.

Pasado el tiempo, amasar para sacar el aire y separar en 12 porciones.

Aquí viene lo bueno.



Estiramos sobre una superficie enaceitada, hasta obtener más o menos 30 cm de diámetro. Pintamos con mantequilla fundida, troceamos queso hasta la mitad y doblamos.




Doblamos a la mitad como si fuese una empanada grande y los bordes hacia adentro. Hay muchas formas de doblarlas, a veces en forma de paquetitos o en forma triangular.



Queda así.


Ahora pintamos con mantequilla y a la sartén caliente. Cuando se tueste por un lado volteamos y la parte ya tostada, la volvemos a pintar con mantequilla.



Los vamos sacando y tapando con un paño limpio para que se mantengan calientes. 


Así quedan de maravillosos los gozleme.




Espero que os gusten y gracias por leerme. 

Rumiana

martes, 8 de octubre de 2019

Pan del Pastor o пита по овчарски (en búlgaro)

Pan del Pastor o пита по овчарски (en búlgaro)

El pan del pastor o пита по овчарски (en búlgaro), que os traigo hoy, viene de la región de Yundola, cerca de Velingrad, Bulgaria, región montañosa y por tanto es un pan que está bien cargadito de energía. Esos pastores pasaban el día entero con el ganado y necesitaban alimentarse bien.

Esta receta la saqué del libro que podéis ver en la foto, me lo traje conmigo en mi ultimo viaje a Bulgaria y está lleno de recetas auténticas y tradicionales.





Ingredientes:
600 gr de harina
15 gr de levadura fresca
50 gr de mantequilla
150 ml de leche fresca
2 huevos
1/2 cucharadita de sal
100 gr de azúcar
agua cantidad necesaria.






Preparación

Primero disolvemos la levadura en un poco de agua y dejamos que haga alunas pompitas. Volcamos la harina en un bowl, agregamos la sal, la levadura, la mitad del azúcar y la leche, comenzamos a amasar y por supuesto añadimos agua hasta que se forme una masa medianamente suave.

Ponemos en un lugar cálido y dejamos que crezca.



Una vez que haya doblado el volumen, se amasa un poco para sacar el aire y se rompe en trozos pequeños con las manos, se pone en la amasadora y se agregan los dos huevos uno por uno, amasando muy bien entre cada uno. Va a quedar una masa un tanto líquida sin llegar a parecer masa de bizcocho, pero tampoco parece masa de pan, de esas que hay que poner en un molde, puede ser en uno redondo o en dos rectangulares como he hecho yo. Se deja levar unos 20 min y al horno, con aire y a 180 grados centígrados.

Cuando el pan haya crecido y esté color dorado claro, se saca del horno, de pincela con la mantequilla y se le pone el resto del azúcar.



Mis hijos se zamparon uno entero para cenar, está delicioso. Queda una especie de miga firme, con sabor suave a brioche pero con una textura perfecta para tostar.

Espero que os guste y gracias por leerme.

Rumiana

domingo, 29 de septiembre de 2019

Simit / gevrek / kuluri

Hoy os traigo un tipo de pan muy internacional, se come en Grecia, Turquía y Bulgaria y claro, en cada país tiene un nombre diferente. Suele venderse en puestos callejeros, pues es de coger en la mano e ir comiendo por el camino.



En Turquía se llama simit, en Grecia, kuluri y en Bulgaria gevrek. Es una especie de rosco, que se sumerge en petmezi o pekmez (entiéndase, mosto de uva dulce y espeso) y luego se reboza generosamente en semillas de sésamo. Yo como no tenía mosto, hice un jarabe de azúcar  moreno y obtuve un resultado muy pero muy parecido.

La particularidad de este pan es el fermento o masa madre con la que se elabora la masa. Y es que todo comienza con un buen puñado de garbanzos.

ATENCIÓN: en libros de cocina y en Internet, solo vais a encontrar recetas con levadura fresca convencional, pero de verdad que si lo hacéis con los garbanzos la masa es maravillosa.

Para preparar el pre- fermento de garbanzos 2 días antes de hacer el pan


Cogemos 2 puñados de garbanzos y los partimos en trozos más pequeños, puede ser con un procesador de alimentos o con la Thermo, si no tenéis ninguna de las dos cosas, con un buen mortero vale, pero hay que partirlos, luego calentamos 2 tazas de agua y cubrimos los garbanzos con ella. Dejamos reposar tapado en un sitio cálido, la idea es que fermenten y hagan muchas pompitas, en general, en día y medio están ya burbujeando, si hace falta más, los dejáis otro medio día.



Tienen que quedar así, no os preocupéis que no van a oler mal, todo lo contrario huelen delicioso.

Una vez que hagan las pompitas , hay que colar el líquido y desechar los garbanzos. A ese líquido, le vamos a agregar 2 cucharadas grandes de harina de trigo de fuerza y lo dejamos reposar unas 12 horas. 
No os puedo decir exactamente cuanto líquido va a quedar, pues depende de los garbanzos que hayáis utilizado, pero más o menos de las 2 tazas de agua caliente que pusimos, obtendremos 1 taza de líquido fermentado.


Así va a quedar una vez que haya vuelto a fermentar ya con la  harina. 

Bien, pues ya tenemos nuestro fermento inicial de garbanzos y podemos comenzar a hacer el pan, Ahora vamos con la receta del pan.



Ingredientes:

400 gr de harina de fuerza
10 gr de levadura fresca (para dar impulso al pre fermento, que él solito no puede)
10 gr de sal
2 cucharadas de azúcar
1 taza o todo el pre-fermento de garbanzos que obtuvimos.
agua: cantidad necesaria

Para rebozar:

semillas de sésamo: cantidad necesaria
jarabe espeso de azúcar moreno: 5 cucharadas de azúcar moreno y  2 cucaharadas de agua

Vale vamos al lío:

Preparación:

Primero ponemos la harina en un bowl grande, hacemos un volcán y desmenuzamos la levadura, agregamos la sal, el azúcar  y el pre fermento de garbanzos, vamos trabajando con la mano y agregando agua hasta formar una masa suave, dejamos levar tapadita en un lugar cálido, hasta que duplique su volumen.

Yo la pongo en el horno apagado y debajo de la rejilla, meto un plato con agua caliente. 

Mientras tanto hacemos el jarabe: mezclamos las 5 cucharadas de azúcar moreno (de caña por favor, no el que es amarillo) y las 2 cucharadas de agua, ponemos al fuego hasta que se derrita, apartamos y dejamos enfriar.



Ahora ponemos en un plato el sésamo, en otro el jarabe y volcamos la masa sobre la mesada.

Mirad nada más la textura de la masa, el gluten ha tenido una fiesta absoluta.

Ahora vamos a amasar y sacar los gases de la masa y dividirla en 12 bolitas.



Cada bolita la vamos a estirar con las manos hasta hacer cilindro como de unos 60 cm de largo, no tiene que quedar perfecto.


Luego ese cilindro lo vamos a doblar en dos y enrollar, una vez que le pillemos el truco se hace muy fácil





Luego le vamos a dar forma de círculo uniendo los dos extremos.




Ahora viene la diversión. Vamos a bañar cada pancito en el jarabe y luego lo rebozamos en sésamo.



Ahora ya los vamos colocando en la bandeja y los dejamos reposar una media hora.


Ya están listos para entrar al horno. Se cocinan unos 25 min en un horno con aire a 180 grados centígrados.


Y así salen de preciosos. Espero que os gusten muchísimo, en casa han volado y de verdad que solos, 
es como están más ricos.




Gracias por leerme, y si tenéis dudas aquí estoy.

Rumiana




domingo, 15 de septiembre de 2019

Chocolate Chip Cookies

¿Cómo ponerle otro nombre a este clásico de las galletas? Y es que cuando llueve y se pone medio fresquito el ambiente, solo apetece quedarse en casita y hornear algo rico. Esta vez han caído las cookies, que los niños llevaban tiempo pidiendo.


Las mías tienen nueces picadas, nueces molidas y chocolate en trozos gordos.

Vamos con la receta.

Ingredientes


1 taza de mantequilla a temperatura ambiente
1/2 taza de azúcar blanco
1/2 taza de azúcar moreno
1 cucharadita de sal
2 huevos grandes
2 tazas de harina
3/4 de taza de nueces molidas
1 taza de nueces picadas
1 taza de chocolate negro picado grueso
extracto de vainilla
1 cucharadita de levadura química
1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio

Mezclamos harina, nueces molidas, levadura química, sal y bicarbonato. Reservamos.
Aparte batimos con la batidora de varillas la mantequilla, hasta que quede esponjosa y amarillo pálido, agregamos los dos azucares e integramos bien, luego los huevos uno a uno. Una vez mezclado todo vamos añadiendo la mezcla de harina poco a poco y a velocidad baja, de ultimo añadimos las nueces y el chocolate, este paso se puede hacer a mano.

Guardamos la mezcla en la nevera como mínimo 3 horas, tiene que estar muy fría, ah y bajo ninguna circunstancia podemos probar la mezcla cruda porque nos la comeríamos toda :)

Sacamos de la nevera y ponemos grandes cucharadas de la mezcla en una bandeja con papel de horno, se les puede dar forma con la mano.


Mantenemos las bandejas en la nevera hasta que les toque el turno de hornear, no debemos calentar la mezcla, deben entrar muy frías al horno caliente.

Se hornean a 180 grados centígrados con aire, hasta que estén doradas.

Hay que dejarlas enfriar en una rejilla para que queden crujientes por todos lados.

Un truco, para tener siempre masa de galletas lista es moldear la masa en forma de salchichón (luego que haya pasado las 3 horas refrigerada), envolverla en papel film y guardarlas en el congelador. Luego cuando queramos galletas, sacamos, cortamos y al horno.

Gracias por leerme, espero que os guste.

Rumiana



jueves, 12 de septiembre de 2019

Galaktobureko o Pastel de Leche Griego

Este maravilloso postre griego γαλακτομπούρεκο (en griego) es de nuestros favoritos en casa y uno de los que casi siempre os vais a encontrar en la carta de un restaurante griego, tanto si estáis en Grecia o no.



Básicamente consiste en un pastel (bureko) elaborado con masa filo y relleno de crema pastelera (galacto = leche, que es la base de la crema pastelera), suele aromatizarse con vainilla, limón, y/o naranja y algunas personas también le ponen canela. 



Puede hacerse en rollitos (la receta de hoy) o en forma de pastel grande (tipo baklava) que luego se corta en pociones. 

Son un vicio, sobre todo si se sirve templado. Nosotros lo hemos probado en Grecia este año, aunque ya lo habíamos comido antes en restaurantes griegos en Madrid. Debo decir que en Grecia se ponen muy creativos, en algunos sitios le habían agregado pasas al relleno, en otros, licor al sirope, también le ponían más sirope por arriba al momento de servir. Es uno de los postres más famosos después del baklava.


Vale vamos al lío. 

Galactobureko o γαλακτομπούρεκο 


Ingredientes para 10 rollitos


- masa filó 250 gr. o 10 hojas
- 400 ml de leche
- 3 huevos
- 2 yemas de huevo aparte
- 200 gr de mantequilla fundida dividida en 100 gr. y 100 gr
- 100 gr de azúcar
- 75 gr de sémola de trigo muy fina o maicena si lo preferís, pues la sémola deja una mini sensación de grumitos.
- 1/2 cda de esencia de vainilla

Sirope o almíbar

- 1 taza o de azúcar
- 200 ml de agua
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1/2 cda de esencia de vainilla

Preparación


Batimos con las varillas a velocidad lenta, los huevos, las yemas, el azúcar, la leche, la sémola y la vainilla. Ponemos al fuego y revolvemos constantemente hasta que espese. Retiramos del fuego y añadimos 100 gr de mantequilla en dados, sin dejar de remover, hasta que la mantequilla se haya disuelto completamente. Ponemos en un bowl de metal o cristal, tapamos haciendo contacto con papel film (para que no haga costra) y dejamos enfriar completamente en la nevera.

Al meter la crema a la nevera hacemos el sirope juntando todos los ingredientes y dejando hervir 10 minutos, apartamos y lo dejamos tapado.

Derretimos en una cazuelita, los otros 100 gr de mantequilla que habíamos apartado.

Aparte cortamos las hojas de masa filó a la mitad, a lo ancho. Siempre hay que mantener la masa filó tapada con un paño húmedo de cocina, mientras se trabaja con ella, pues se seca muy rápido al  contacto con el aire.

Cogemos una hoja de masa filó, la untamos con mantequilla derretida, ponemos otra arriba y untamos de nuevo con mantequilla (esto logra el efecto hojaldrado).



Ponemos dos cucharadas grandes de la crema pastelera ya fría, envolvemos, primero metiendo los bordes y luego enrollando, para que no se salga la crema. Disponemos los rollitos en una bandeja de horno (untada con mantequilla fundida), preferiblemente un Pyrex. 



Una vez en la bandeja, los pintamos con mantequilla fundida y al horno, a 180 grados centígrados con aire.

Horneamos hasta que se pongan dorados, sacamos del horno y los bañamos con el almíbar poco a poco, tienen que absorberlo pero tampoco quedar flotando, yo lo hago con el pincel de cocina, rollito por rollito.



Están riquísimos. 
Gracias por leerme.

Rumiana


domingo, 25 de agosto de 2019

Tarta de queso ricotta y maracuya

Adoro las tartas de queso, me parece que son de los postres más versátiles que existen, pues los puedes saborizar como quieras y combinar con el topping que quieras. Chocolate, café, fresa, vainilla, limón, dulce de leche, todo es bienvenido en un cheesecake, lo único que me preocupa cada vez que me como un trozo, es la cantidad de grasa que tienen. Normalmente una receta del típico cheesecake, tiene mucho queso crema, nata, huevos y azúcar, un postre hipercalórico vamos, así que esta receta de hoy la hice con ricotta, tiene la misma cremosidad, la textura queda genial, el sabor increíble, pero no tenemos ni la mitad de la grasa, además la tarta queda más bien esponjosa y nada pesada.



Aquí vamos

Ingredientes para una la base


- 250 gr de galletas digestive de avena
- 125 gr de mantequilla fundida
- 1/2 cucharadita de nuez moscada

Ingredientes cheesecake


- 8 frutas de maracuya / parchita / fruta de la pasión, maduras
- 1 taza de azúcar blanca
- 300 gr de queso italiano ricotta
- 1/2 taza de nata 35%
- la ralladura de 1 limón
- 3 cucharadas de harina de maíz
- 3 huevos
- chocolate negro rallado para decorar
- 1 cucharada de azúcar aparte.



Preparación


Base

Trituramos las galletas y las mezclamos con la nuez moscada y la mantequilla derretida. Las colocamos en la base de un molde de 20 cm de diámetro, aplastando con la mano para que quede bien apretada la galleta. Metemos a la nevera para que endurezca.

Cheesecake


Primero tenemos que hacer el concentrado de maracuya, para ello sacamos toda la pulpa de las frutas y las procesamos a velocidad alta, pasamos por un colador y ponemos al fuego bajo junto con una cucharada de azúcar y hasta que reduzca y se forme un sirope no muy espeso. Apartamos del fuego y dejamos enfriar.


Batimos con las varillas la ricotta y el azúcar hasta que se forme una crema, añadimos la ralladura de limón, los huevos, la harina de maíz y la nata, por último agregamos el sirope de maracuyá guardando 3 cucharadas para decorar.




Vertemos la mezcla sobre la base y horneamos a 175 grados centígrados por 50 minutos, o hasta que al mover el molde, se sienta semi sólida. Apagamos el horno y dejamos enfriar la tarta de queso completamente dentro del horno. Una vez fría a la nevera unas 6 horas. Para servir, vertemos por arriba o pincelamos con las 3 cucharadas de concentrado de maracuya que habíamos guardado y  con el pela patatas un chocolate negro, hacemos virutas hasta cubrir la superficie. 



Pues ya está, deliciosa y muy fresquita sin demasiadas calorías. 
Recordad que la maracuya es bastante ácida, pero deliciosa, y el toque del sirope por arriba y el chocolate le queda de lujo. 

Gracias por leerme.
Rumiana


lunes, 19 de agosto de 2019

Brownie vegano, esponjoso y delicioso.

Hoy os pongo una receta vegana, riquísima y muy fácil de hacer.

Estos brownies solo tienen 145 calorías por ración (respecto a las 300 que suele tener un brownie normal) y ninguna grasa, ni ingrediente de origen animal. Además utilizamos plátanos, aceite de coco,  cacao en polvo y harina integral.



Me ha quedado super oscuro, porque en vez de tahini blanco, sólo tenía tahini  de sésamo negro.

BROWNIE VEGANO

Ingredientes

2 plátanos maduros (cambures, bananas, etc)
100 gr de azúcar moreno
150 gr de harina integral
60 gr de aceite de coco (o manteca, como le queráis llamar)
70 gr de cacao puro en polvo
50 gr de tahini de sésamo blanco (yo he utilizado de sésamo negro)
30 gr de avellanas o nueces picadas
vainilla al gusto
1/2 cucharadita de levadura química o bicarbonato de sodio.




Preparación
Procesamos los plátanos con el azúcar y la vainilla.
Seguimos batiendo ahora con las varillas, puede ser a mano. Añadimos el tahini y el aceite de coco. Mezclamos la harina con la levadura química y el cacao en polvo y lo añadimos a la mezcla líquida, por último los frutos secos.
Horneamos a 175 grados centígrados por 20 minutos solamente.



Dejamos enfriar por completo y ya veréis que delicia.



Espero que os guste, gracias por leerme y hasta la próxima.

Rumiana