lunes, 11 de enero de 2021

Makowiec o un delicioso pan dulce de origen polaco, relleno de semillas de amapola

Hoy os traigo un delicioso dulce de origen polaco (además típicamente se hace para Navidad), de sabor adictivo para mi, porque amo las semillas de amapola. Lo interesante es que las semillas de amapola se cuecen y se trituran, de esta manera se abren y además adquieren un color marrón oscuro parecido al chocolate.




Es súper divertido de hacer pues trabajamos las semillas de amapola de manera un poco especial y literalmente se transforman, yo si pudiera me zampaba 10 con el café de la tarde. 

En realidad se trata de una masa dulce con levadura, que se rellena de la pasta de semillas de amapola y se enrolla cual brazo de gitano, yo en vez de hornearlo completo, lo he cortado en trozos, para hacer rollitos individuales. Lo podéis hacer como más os guste.

Vamos con la receta

Ingredientes:

Masa:

250 gr de harina de fuerza

50 gr de leche entera

1 yema de huevo

1 huevo

50 gr de azúcar blanca

50 gr de mantequilla

7 gr de levadura fresca

5 gr de sal

ralladura de medio limón

*1 huevo adicional para pintar


Relleno:

150 gr de azúcar

225 gr de semillas de amapola

1 clara de huevo

35 gr de mantequilla

15 gr de almendras laminadas

ralladura de una naranja




Preparación:

Masa:

Simplemente mezclamos todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea, lisa y brillante, habrá que trabajarla un poco que al principio estará algo pegajosa. 

Relleno 

Primero cocemos las semillas de amapola en abundante agua durante media hora. Las escurrimos y las procesamos a velocidad alta para romper las semillas, se pondrán de color marrón oscuro. Aparte derretimos la mantequilla, incorporamos el azúcar, la ralladura de naranja y las almendras laminadas. De último, montamos la clara a punto de nieve y la incorporamos con movimientos envolventes.


Un vez que la masa haya doblado su volumen, la vamos a estirar en forma de rectángulo, con unos 3 mm de grosor, arriba vamos a distribuir todo el relleno.



Enrollaremos y sellaremos los bordes. Si lo vamos a hornear completo, habrá que dejarlo crecer unas dos horas para que crezca al máximo fuera del horno y no estalle adentro. También se pueden cortar en forma de caracolas, como he hecho yo y dejarlas levar.


 

Antes de meter al horno se pinta con huevo (si lo habéis dejado en forma de rollo grande. Se hornean a 180ºC por unos 40 minutos. Hay que dejar enfriar muy bien antes de probar, no os vayáis a quemar. Los podéis espolvorear con azúcar glass antes de servir, pero a mi me parecen tan bonitos así, que los he dejado en blanco y negro. 

Se conservan muy bien y bastante húmedos durante varios días.

Así salen del horno.




Os prometo que huelen espectaculares y saben muchísimo mejor.
Gracias por leerme y ya sabéis si tenéis dudas.

Rumiana






lunes, 28 de diciembre de 2020

Quesada Pasiega

Un postre rápido, delicioso y muy fácil.



La verdad es que se bate en 10 minutos y se hornea en 30, así que para cualquier comida de domingo en familia, os hará quedar como unos reyes. 





Ingredientes:
- 500 gr de leche cuajada, o queso fresco de cualquier tipo (al fin y al cabo, el queso fresco es leche cuajada 😉)
- 250 gr de azúcar
- 4 huevos
- 100 gr de mantequilla derretida
- 100 gr de harina de trigo
- ralladura de limón y canela al gusto



Preparación:
Batimos los huevos con el azúcar y agregamos la leche cuajada i el queso desmenuzado, luego la mantequilla y la harina poco a poco, por último la canela y ralladura de limón.
Ponemos en un molde refractario, que hemos untado con mantequilla previamente, ahora al horno 175 °C hasta que esté dorada.

Espero que os guste y gracias por leerme.

Rumiana

martes, 8 de diciembre de 2020

Tarta volteada, rápida, fácil y espectacular de peras (o manzanas) caramelizadas y nueces

Esta tarta es simplemente espectacular, de verdad que tenía tiempo sin hacerla y en esta ocasión ha tenido que ser de peras, porque no tenía ni una sola manzana en casa.




Os he preparado el paso a paso además de la receta, sobre todo para la primera parte que es importantísima, pero la que a la vez hace la tarta tan fácil. 


Vale, vamos con la receta:

Ingredientes:

- 3 manzanas o peras grandes, Si son manzanas, las Granny Snith son perfectas y en el caso de las peras, yo he utilizado "Pera Conferencia".
- 2 tazas de azúcar (una para caramelizar el molde y la otra para el bizcocho)
- 1 taza de nueces picadas groseramente (o cualquier otro fruto seco que os guste mucho)
- 100 gr de mantequilla fría
- 4 huevos
- 1 taza de yogurt natural
- 1 cucharadita de vainilla 
- 1/2 cucharadita de canela
- 2 tazas de harina de trigo
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio





Preparación:

Primero hacemos un caramelo con 1 taza de azúcar y la volcamos sobre un molde de 28 cm. Hay que ser rápidos para que llegue a todos lados. 

Una vez hecho esto, pelamos y cortamos las manzanas / peras en 8 gajos cada una y las colocamos en forma de abanico directamente sobre el caramelo.



Espolvoreamos la cucharadita de canela directamente sobre las manzanas , luego cortamos la mantequilla en dados y la distribuimos encima de las manzanas, hacemos lo mismo con las nueces.


Aparte batimos los huevos con la otra taza de azúcar. Mezclamos el yogurt con el bicarbonato hasta que haga pompas y lo añadimos a la mezcla de huevos y azúcar. Agregamos la vainilla y de último la harina.

Vertemos con mucho cuidado esta mezcla encima de las manzanas, puede ser a cucharones, para no desarmar lo que ya habíamos construido antes :)


Horneamos en horno precalentado a 175 ºC durante unos 45 minutos. 
Al sacar del horno, sólo esperaremos 5 minutos y habrá que desmoldar enseguida para que el caramelo se despegue perfectamente. 

La tarta se pone más rica y jugosa al día siguiente. Ahhhh y a la de la foto , le puse un poco de semillas de amapola. 




Espero que os guste y gracias por leerme.

Rumiana









lunes, 16 de noviembre de 2020

Tutmanik - Un maravilloso pan con queso, típico de Bulgaria,

El TUTMANIK, es un pan redondo relleno de queso feta, típico de Bulgaria (a los búlgaros nos encanta el pan). El mío ha quedado gigante, y eso que solo he utilizado 600 gr de harina,  pero la forma del amasado, plegado y los demás ingredientes, hacen que la masa se transforme en una auténtica belleza, 




Según mis hijos, tengo que hacer solo este pan hasta el final de los tiempos, porque es el mas rico del mundo :)



No es nada difícil de hacer, pero hay que prestar atención, darle tiempo y trabajar relajado y con una buena música de fondo, porque si estamos tranquilos, felices y de buen humor, los panes salen maravillosos.



Vamos con la receta.

Ingredientes:

- 600 gr de harina de fuerza

- 1 cucharadita de sal

- 20 gr de levadura fresca

- 150 gr de agua templada

- 250 ml de yogurt natural

- 1 huevo

- 120 gr de mantequilla derretida


Para el relleno:

- 2 huevos

- 200 gr de queso feta 

- 1 huevo extra para pintar antes de hornear.


Preparación:

Tamizamos la harina con la sal. Disolvemos la levadura fresca en el agua. Hacemos un hoyo en el centro de la harina y volcamos el huevo, el yogurt, la mezcla de agua y levadura y amasamos hasta formar una masa suave y que no se pegue de las manos. Con unos 8 minutos de amasado es suficiente. 

Una vez hecha la masa, la vamos a dividir en 4 partes y las vamos a dejar levar 30 minutos.

Mientras tanto vamos a machacar el queso feta y lo vamos a mezclar con los dos huevos pasta formar una pasta con grumos. 

También  vamos a derretir los 120 gr de mantequilla.

Una vez pasados los 30 minutos vamos a amasar cada bolita y a estirarla con las manos y un rodillo hasta formar una círculo de 50 cm de diámetro. 



Ahora cogemos la primera lámina de masa y la vamos a pincelar con mantequilla derretida. Y la vamos a untar con 1/2 de la mezcla del queso y huevo.


Y vamos a hacer lo mismo con la segunda y tercera lámina de masa, la cuarta ya se coloca de último y se pinta con mantequilla. 




Una vez que tengamos nuestra mini torre de láminas de masa y queso, vamos a doblar los dos bordes de la derecha e izquierda hacia adentro... así.




Pintamos con mantequilla y hacemos lo mismo con los extremos de arriba y abajo. 




Vamos a obtener un cuadrado, como podéis ver. 

Ahora viene un momento delicado. Vamos a coger un molde redondo y alto para bizcochos y lo vamos a untar muy bien de mantequilla. Ahora vamos a coger  nuestro pan con muchísimo cuidado y lo vamos a poner en el molde pero volteado, los pliegues van a quedar hacia abajo.




Ahora vamos a hacer 8 cortes a la masa con un cuchillo muy afilado y la vamos a bañar con la mantequilla derretida que haya quedado.




Dejamos levar entre 60 y 90 minutos. Va a quedar así. Como veis, ha tomado la forma del molde.




Ahora vamos a batir el último huevo y vamos a bañar el pan.

Lo metemos al horno precalentado a 200 ºC durante 15 minutos y luego a 175 ºC durante  30 minutos más.




Espero que os guste y lo preparéis en casa. Nosotros lo hemos cortado en rebanadas y lo hemos tostado para el desayuno, con mermelada, con mantequilla y con todo, está buenísimo. 






Gracias por leerme. 

Rumiana







martes, 3 de noviembre de 2020

Madeleines - Pequeños bizcochitos franceses con forma de concha marina

Las "madeleines" son unos muy pequeños bizcochitos esponjosos, saborizados con ralladura de limón, muy típicos de la región noreste de Francia, tienen forma de concha marina y una pequeña barriguita que se hace en la parte de arriba de cada bizcochito, durante el horneado. Para que obtengan esa forma tan particular, hay que utilizar un molde especial para Madeleines, que se vende en tiendas especializadas, los moldes pueden ser de metal o de silicona, que también funcionan muy bien.



No es necesario ningún otro equipo o utensilio especial en la cocina para hacer madeleines. 

Existen numerosas leyendas respecto al origen de estos deliciosos bizcochitos, qué además explican el porqué del nombre, pero ninguna está completamente documentada. Entre las más famosas se encuentran las siguientes:

- La madeleines, fueron creadas por un cheff que trabajaba para Talleyrand, quien era el Ministro de Relaciones Exteriores de Napoleón.
- También de dice que era el postre favorito del Rey de Commercy alrededor del año 1755 y que las hacía un campesina que se llamaba Madeleine. Se dice que más tarde se pusieron de moda en Versalles y luego en París, gracias a la esposa del Rey Luis XV. 
- Otra historia dice que las creó Madeleine Plumier quien era la cocinera de una familia burguesa de Commercy.

No es demasiado complicado hacer "madeleines", pero como en toda receta francesa, hay que pesar con muchísimo cuidado todos los ingredientes  y utilizar por supuesto ingredientes de alta calidad. 




Vale, vamos con la receta, son ingredientes sencillos que casi todos tenemos en la cocina.


Ingredientes

- 150 gr de azúcar

- 250 gr de huevos

- 150 gr. de harina de repostería

- 4 gr de levadura química

- 150 gr de mantequilla avellana (explicación más abajo)

- la ralladura de 1 limón


Preparación

Primero hacemos la mantequilla avellana, para eso ponemos la mantequilla cortada en cubos en un cazo de doble fondo y lo ponemos al fuego muy muy suave y no le quitaremos el ojo de encima hasta que la mantequilla tome un color avellanado, como amarillo ocre. Dejamos reposar hasta que esté templada.

Aparte tamizamos la harina con la levadura, blanqueamos apenas los huevos con el azúcar y añadimos los ingredientes secos. Agregamos la mantequilla avellana en 3 partes y de último la ralladura de limón.

Si los moldes son de metal, hay que engrasar y enharinarlos bien, si son de silicona, no es necesario.

Ahora con la ayuda de una manga pastelera, hay que rellenar los moldes con 17 a 18 gramos de masa por madalena. 

Antes de meter al horno  dejamos caer el molde suavemente sobre la mesa, para que no queden burbujas por dentro.

Ahora van al horno a 180ºC por aproximadamente 7 a 9 minutos.

Os daréis cuenta por la barriguita tan bonita que se les va a hacer y por el color dorado que se les va a quedar.



Gracias por leerme.


Rumiana

martes, 20 de octubre de 2020

Tarta doble de chocolate, ricota, y cítricos

 Esta Tarta se la he preparado a mi cuñada para su Cumple. A mi personalmente me apasiona la combinación de limón o naranja con chocolate, pero si encima le añadimos ricota, ya la cosa se vuelve irresistible.




De verdad que es muy fácil de hacer, porque aunque tiene varios ingredientes y dos capas distintas, se hornea todo junto, confieso que por arriba llevaba ganache de chocolate pero a mi ya la capa de abajo me ha parecido más que suficiente y por encima sólo le he puesto las cáscaras de naranja y limón confitadas.




Ingredientes:

Capa de chocolate:

- 180 gr de chocolate negro picado

- 180 gr de mantequilla cortada en dados

- 180 gr de azúcar blanca

- 3 huevos

- 120 gr. de almendra molida

- 50 gr de harina

- 25 gr de cacao en polvo


Capa de ricota

- 250 gr de queso fresco a temperatura ambiente

- 400 gr de ricota

- 150 gr de azúcar

- 3 huevos

- 2 cucharadas de licor de naranja

- ralladura fresca de naranja y limón


Para decorar:

- tiras de cáscaras de limón y naranjas confitadas.



Preparación

Forrar un molde desmontable con papel de horno (así no se mancha el molde y se desmolda que da gusto)


Capa de ricota

Batir con las varillas, el queso fresco, el azúcar, la ricotta, los huevos y las ralladuras, reservar en la nevera.


Capar de chocolate:

Poner el chocolate y la mantequilla en dados a baño María hasta que se derrita todo y se haga una mezcla homogénea.

Batir los huevos con el azúcar, añadir la mezcla de chocolate y mantequilla, luego la almendra y la harina. Mezclar bien y verter en el molde, aplanar un poco y verter encima la mezcla de ricota.

Llevar a horno con aire a 175 ºC durante 30 minutos, apagar el horno y dejar enfriar completamente la tarta dentro del horno. Una vez fría pasar a la nevera y refrigerar por lo menos 4 horas antes de servir.



Para hacer las cáscaras de naranja y limón confitadas. Primero raspar 1 naranja y 1 limón con un utensilio especial para retirar tiras de cáscara, si no lo tenéis, lo podéis hacer a cuchillo.


Luego estos trozos se ponen en un cuenco con 2 cucharadas de agua y 4 de azúcar. se lleva al fuego hasta que espese y caramelice. 


Muchas gracias por leerme y espero la hagáis pronto en casa.


Rumiana
 

martes, 13 de octubre de 2020

Cannelés - una delicia de Burdeos para el mundo

Los Cannelés, con unos pequeñísimos pastelitos caramelizados y crujientes por afuera y suaves y tiernos por dentro, típicos de la región de Burdeos, Francia. Su nombre deriva de los moldes que se utilizan para su preparación y tienen forma acanalada.



Para este receta es recomendable utilizar mantequilla francesa, ron oscuro y vainilla de Thaiti, la mejor del mundo (dicen algunos). Si no podéis conseguir estos ingredientes, utilizad los otros que tengáis a vuestro alcance, pero de verdad merece el esfuerzo darse un gusto y hacer las recetas con los ingredientes originales (de ser posible claro).

IMPORTANTE: recomiendo comerlos el mismo día, porque al día siguiente pierden lo crujiente y se ponen suaves, siguen estando  ricos, pero ya no está presente el contraste de texturas.





Os dejo la receta que he utilizado, la he sacado de un libro de Repostería de grandes cheffs del mundo y en principio esta receta es de Pierre Hermé .

Os prometo que no son difíciles de hacer, pero seguid las instrucciones al pie de la letra.





Ingredientes para 24 Cannelés

500 ml de leche entera de vaca

1 vaina de vainilla de Tahití

50 gramos de mantequilla derretida y enfriada

250 gr de azúcar blanco

2 yemas de huevo

2 huevos

100 gr de harina de trigo tamizada dos veces

15 ml de ron oscuro, añejo de ser posible

Utensilios imprescindibles:

Moldes para Cannelés: hay básicamente 2 opciones: los moldes individuales de cobre, que cuestan una pasta y los venden de 4 en 4, o los de silicona que veden en tiendas especializadas. Yo he tenido suerte y los he encontrado en Alcampo (vivo en Madrid), que por ser una cadena francesa, los tenía y encima a 10 euros (muy buen precio teniendo en cuenta la excelente calidad  que tienen, os dejo foto). Ah, y estos moldes además tienen los bordes de metal y son consistentes, los puedes coger sin tener que poner una bandeja abajo.





Preparación (necesitamos comenzar dos días antes)

Vamos a dividir la preparación por pasos para que sea más fácil.


1.-  Dos días antes, hervir la leche con la vaina de vainilla abierta y las semillas raspadas. Un vez que hierva, dejar enfriar y guardar en la nevera, en un bote de cristal para que infusione hasta el día siguiente.

*Cuando compremos la vainilla, es importante que prestemos atención a si la vaina está hidratada y tiene un color oscuro y brillante. Es muy común que se queden secas por estar mucho tiempo en las estanterías. Mi consejo es que las compréis en tiendas especializadas y no en supermercados, donde suelen secarse con mucha frecuencia.

2.- Al día siguiente, retiramos la vaina de vainilla, mezclamos los huevos, las yemas y el azúcar hasta que blanqueen, agregamos la mantequilla fundida y fría, la leche fría, el ron, y de último la harina cernida dos veces.

3.- Guardamos la masa en la nevera por al menos 24 horas en un bote de cristal herméticamente cerrado.

4.- Si vamos a utilizar moldes de cobre individuales, hay que engrasarlos con mantequilla en pomada cuidadosamente con un pincel de cocina, si utilizamos moldes de silicona, no hay que hacerles nada.

 5.- Sacamos la mezcla de la nevera y la batimos muy bien varias veces. Se llenan los moldes hasta que quede 1 cm más o menos de la altura.


6.- Ahora van al horno, con aire y calor arriba y abajo. Los primeros 10 minutos a 200 º C y luego 50 minutos más a 175 ºC.


Recién salidos del horno


Básicamente, la mezcla va a comenzar a hervir y el azúcar hará un espectacular caramelizado. Cuando pase el tiempo, os daréis cuenta que están de color caramelo oscuro. Sacamos del horno, esperamos 10 minutos y desmoldamos.


Suenan como canicas, cuando caen del molde :)


Quedan ultra crujientes por afuera y suaves y delicados por dentro.NO los dejéis para día siguiente, porque lo crujiente desaparece.



Gracias por leerme y de verdad espero que lo hagáis en casa, porque más que un dulce es toda una experiencia.


Rumiana