Aquí voy de nuevo con una receta griega, esta de verdad no tiene ninguna complicación. Haceos un bizcocho y le damos un buen baño de almíbar.
Un postre bastante curioso y sumamente delicioso, al llevar tantas nueces, sale del horno de color chocolate, pero el sabor es totalmente sorprendente. Es ideal para días fríos, con un café o un infusión calentita. Espero que os guste.
INGREDIENTES BIZCOCHO:
380g nueces picadas finamente
180g de bizcochos de soletilla molidos
20g levadura química
1 cdta de nuez moscada
2 cdtas de canela molida
½ cdta de clavo molido
200g de mantequilla blanda
165 g de azúcar
7 separados yemas y claras
Ralladura de 1 naranja
75 ml de coñac
INGREDIENTES COBERTURA:
2 tazas de azúcar
100 gr de miel
2 tazas de agua
1 cdta de vainilla
1 cucharada de zumo de naranja
1/4 taza de coñac
PREPARACIÓN:
Con las varillas eléctricas, mezclamos el azúcar y la mantequilla, por lo menos por 5 minutos, añadimos yemas una a una, el coñac, la ralladura de naranja y dejamos la mezcla aparte.
En un bowl grande añadimos las nueces picadas finamente, (pero no molidas) los bizcochos de soletilla molidos, la canela, el clavo, la nuez moscada y la levadura química, mezclamos bien. Añadimos esto a la mezcla anterior y revolvemos con una espátula.
Ahora montamos las claras a punto de nieve con la pizca de sal e incorporamos a la mezcla anterior con movimientos envolventes.
Pasamos a un molde y horneamos a 175ºC hasta que el bizcocho esté hecho-
Para el sirope, juntar todos los ingredientes y calentar hasta que se disuelva el azúcar. Cortar el bizcocho dentro del molde y verter el jarabe caliente, sobre la tarta fría. Servir acompañado de helado de vainilla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario